Mujeres de las comunidades de Chacarita y Pelopincho participaron del Primer Foro de Emprendedoras, un espacio donde las experiencias, los desafíos y los aprendizajes de cada una se convirtieron en una oportunidad para aprender juntas.
El encuentro se realizó el 26 de agosto en el Centro Comunitario Chacarita y reunió a emprendedoras acompañadas de manera directa, quienes compartieron experiencias positivas y también situaciones difíciles que han atravesado al frente de sus emprendimientos. Cada historia abrió la posibilidad de conversar, intercambiar miradas y encontrar aprendizajes que puedan ser útiles para otras.
Roque Felia Agüero, emprendedora de Pelopincho, recordó el caso compartido por una de sus compañeras: había recibido un pedido y utilizado el adelanto para comprar los insumos necesarios, pero la actividad para la cual produciría fue suspendida debido a la lluvia. Frente a esta situación, las participantes conversaron sobre las alternativas que tenía para aprovechar esos productos y evitar una pérdida.
“Compartimos experiencias positivas y negativas”, resumió Roque Felia. Para ella, el foro también permitió reconocer algo importante: “Somos muchas personas las que estamos haciendo emprendedurismo en Chacarita y Pelopincho. Hay ganas de trabajar”.
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Aprender para seguir construyendo
Para Justina Báez, emprendedora de Chacarita, escuchar las experiencias de otras mujeres también representa una oportunidad para fortalecer su propio emprendimiento. Durante estos espacios, destacó aprendizajes relacionados con la mejora de los productos y la administración de ingresos y egresos, además de valorar las dinámicas utilizadas durante las jornadas de formación.
“Aprendimos mucho, día a día se aprende”, expresó. Su mirada también está puesta en el futuro. Cada aprendizaje forma parte del camino hacia una meta que tiene muy clara: “Quiero tener una marca líder. Ese es mi sueño para sacar adelante a mi familia”.
El Primer Foro de Emprendedoras buscó generar estas oportunidades de intercambio entre las emprendedoras, fortaleciendo capacidades e identificando desafíos comunes que permitan avanzar hacia emprendimientos más sostenibles.
La actividad fue organizada por Aldeas Infantiles SOS, en el marco del Proyecto Ojoykére, con el apoyo de la Pastoral Social Arquidiocesana.