Proyecto Ojoykére – septiembre 4 2026

En Pelopincho, celebramos el mes de la niñez aprendiendo y jugando en familia.

Durante tres jornadas, niñas, niños, madres, padres y cuidadores de la comunidad de Pelopincho participaron de espacios de juego, aprendizaje y reflexión para promover los derechos de la niñez, fortalecer los vínculos familiares y compartir nuevas formas de cuidar y crecer juntos.

La propuesta comenzó con un espacio dirigido a madres, padres y cuidadores, donde compartieron herramientas prácticas sobre crianza positiva y protección en el hogar. Y a través de juegos y dinámicas, niños y niñas participaron de “Jugando, creciendo y ejerciendo nuestros derechos”, un espacio para conocer y reflexionar de manera activa sobre sus derechos.

Aprender juntos también es una forma de cuidar

Madres, padres y cuidadores aprendieron también alternativas para crear juegos y materiales didácticos a partir de elementos reciclados, que pueden replicarse en el hogar.

“Fue un momento muy bonito compartir con las compañeras, con los abuelos y con los niños. Aprendimos que no hay que gastar mucho para tener juegos didácticos, lindos y bonitos”, expresó Vero, mamá de uno de los participantes. Vero destacó el derecho a la educación, a la participación y a la identidad, y resumió una de las ideas que se llevó de la experiencia: “Los niños tienen derecho a ser escuchados”.

La familia vuelve a jugar.

El espacio concluyó con la actividad “Creciendo juntos”, una jornada de integración familiar que permitió jugar, compartir y fortalecer los vínculos afectivos.

Mientras niñas y niños disfrutaban de las actividades, las personas adultas tuvieron la oportunidad de participar, crear y recordar cómo se sentía jugar durante su propia infancia. Así lo vivió Hugo Burgos, abuelo de uno de los participantes: “Nos hizo recordar y sentir esa paz que necesitamos los adultos en medio del estrés, el cansancio y el trabajo del día a día. Volvimos a ser niños otra vez”, contó.

Para Hugo, contar con este tipo de propuestas tiene además un significado especial para el barrio: “Me siento feliz por la comunidad. Ya hacía falta esta clase de espacios. Estando aquí, sabemos que los niños están seguros”.

El espacio concluyó con la actividad “Creciendo juntos”, una jornada de integración familiar que permitió jugar, compartir y fortalecer los vínculos afectivos.

¡Celebramos el Mes de la Niñez poniendo en el centro el juego, la participación, los derechos y los vínculos afectivos, generando oportunidades para que niñas, niños y las personas adultas aprendan y compartan juntos!